Valorar cuando es necesaria una intervención individual o grupal, y también, cuando son necesarias ambas.
La intervención individual
- Diagnóstico previo.
- Evaluar la motivación al cambio.
- Diseño del itinerario personal.
- Pasos necesarios para adquirir un compromiso de cambio.
La intervención grupal
El grupo de motivación para el cambio se basa en estrategias del modelo cognitivo, la teoría de los sistemas y la psicología social. Los objetivos son:
- Tomar conciencia de la problemática.
- Reconocimiento de la necesidad de ayuda.
- Exploración del pasado y presente del usuario, identificando los factores que desencadenan y mantienen el problema.
- Reconocimiento de la ambivalencia si se refiere al abandono de los consumos y su superación.
- Reconocimiento de ambivalencias y contradicciones.
- Admisión de un compromiso y deseo de cambio.
- Valorar las ventajas de un posible cambio.
El grupo de prevención de la recaída
Su metodología se basa en el modelo “Transteórico del Cambio” y la metodología de “Prevención de recaídas” de Marlatt y Gordon.
Los pacientes pasan a formar parte del grupo después de que se haya realizado:
- Una valoración del estadio del sujeto.
- Valoración de las variables personales que van a tener influencia en el desarrollo del tratamiento.
- Prepararse para la intensidad de la terapia de grupo.
- Diagnóstico previo para la conveniencia de participar en el grupo terapéutico.
El sujeto decide de forma autónoma, consciente y positiva (estilo de vida), la situación de la conducta problema.
- Autoayuda.
- Historia personal.
- Cambio actitudinal.
- Manejo de situaciones reales.
- Prevención de la recaída.
Este abordaje de orientación cognitivo-conductual permite reconocer y afrontar aquellas situaciones que constituyen un riesgo, y, de esta forma, poder optar por un comportamiento alternativo más adaptado.
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